MUJERES VIAJERAS

Creo que no soy la única que cuando comenta que se va de viaje sola la gente le responde con un repertorio de preguntas y temores: “¿pero tú sola vas a ir? ¿pero tienes ningún conocido allí? ¿pero no tienes miedo de que te pase algo?” y la afirmación que más odio de todas “esos países a los que vas (o ya he ido) son muy peligrosos especialmente siendo mujer” refiriéndose principalmente a países de mayoría musulmana.

Con el primer set de preguntas no tengo claro que en el caso de ser chico me las hicieran también. Pero claramente la última afirmación solo me la hacen por ser mujer. Siempre respondo lo mismo: “Esos países tan supuestamente peligrosos para las mujeres son en realidad dónde más segura me he sentido en mis viajes”.

Petra
Estaba en Petra, ellos eran tres, y sus túnicas blancas impolutas llamaron mi atención. Quería hacerme una foto con ellos pero no hizo falta que la pidiera, fueron ellos que me pidieron la foto a mi. Todos tenemos la misma curiosidad por lo que es diferente a nosotros.

Viajar te abre la mente, te quita miedos y prejuicios, y viajar como mujer doblemente.

Vivimos en la sociedad del miedo. Nos aleccionan de que todo lo de fuera, todo lo desconocido es malo, y si eres mujer más malo aun porque eres más “vulnerable”. Pero como todo en esta vida, ¿lo has probado?, ¿has salido ahí fuera para ver qué pasa?, ¿realmente es tan malo?. No alimentes los miedos de esta sociedad, no alimentes los miedos de los otros, vive y descubre la realidad por ti misma.

Cuando sales, cuando te enfrentas a lo desconocido, a esos monstruos que la sociedad ha puesto en tu cabeza, descubrirás todo lo bonito que te reservaba viajar por ahí a esos países raros y peligrosos para las mujeres. Descubrirás que la gente es extremadamente hospitalaria, igual con ellos que con ellas. Verás que cuando tengas un problema habrá mucha gente dispuesta a ayudarte y verás con tus propios ojos que “los malos” no resultan ser tan malos y que esos sitios tan peligrosos para ellas no lo son en realidad, que todo eran prejuicios y desinformaciones.

Karabaj
En Karabaj con una mujer que nos cantó y tocó el acordeón y que parecía sacada de otra época

DOBLEMENTE AFORTUNADA DE SER MUJER

Siendo mujer somos doblemente afortunadas viajando. Como mujer puedes entrar en esos espacios y rutinas reservados solo para mujeres, puedes entrar en las cocinas y celebraciones femeninas de todos los países del mundo. Puedes conocer mujeres y tener cierta complicidad con ellas, cosas que para un hombre en muchos casos están total mente vetadas. Al mismo tiempo, al ser una “turista” los hombres de esos países a veces no te ven enteramente como mujer, así que puedes también entrar en sus espacios, rutinas y celebraciones como si fueras uno más. Puedes formar parte de celebraciones y situaciones que las mujeres de dicho país tienen vetadas por ser mujer.

Tomando çay y charlando con otras mujeres locales.
Tomando çay y charlando con otras mujeres locales.

Para mi esto es un punto muy positivo de viajar siendo mujer, es tener la posibilidad de una doble visión de cada país, la de ellas y la de ellos. Siempre pienso que para muchísimas cosas las mujeres no tenemos igualdad con respecto a los hombres viajando sino que somos mucho mas afortunadas y tenemos más beneficios que ellos.

Las mujeres (y los hombres también) no deberíamos de tener miedo de viajar. El mundo esta lleno de seres humanos, en su gran mayoría buenas personas. Y como siempre, incluso lo malo es bueno, porque de las malas personas y las malas experiencias siempre se aprende también. No dejes que el miedo te paralice y no te deje seguir tus sueños, sean los que sean. Lo diferente no es peligroso y esto aplica a mujeres y a hombres, porque al fin y al cabo todos somos seres humanos.

Espontaneas en Chiatura, Georgia
Estas dos locales espontaneas y muy felices en Chiatura, Georgia, de nuevo fueron ellas las que me pidieron hacernos una foto juntas.

Hoy escuchaba una canción de calle 13 que decía: “ Nacimos siendo valientes porque respirar es arriesgar”. ¡Respira y vive!.

ELLAS, LAS QUE ME INSPIRARON

Hace más de 6 años cuando perdí mi trabajo y aun dudaba si lanzarme a una vida más nómada o volver a buscar otro trabajo y seguir con mi vida normal encontré en la biblioteca el libro de Cristina Morató titulado Viajeras intrépidas y aventureras.

Allí descubrí a muchas viajeras, muchas heroínas, que aunque sus nombres no sean famosos como los de otros recorrieron el mundo en una época en la que ninguna mujer lo hacía.

Zeinab en Petra
Zeinab tenía la misma edad que yo, 4 hijos, trabajaba en una tiendita de recuerdos frente a las tumbas Reales en Petra y también le gustaba viajar. Entre té y té me contó de sus viajes a Portugal y Japón.

Leí acerca de la Austriaca Ida Pfeifer, nacida en 1797, se casó y tuvo dos hijos. En el 1842 decidió que quería dar la vuelta al mundo…y la dio, dos veces. Empezó con muy poco presupuesto y se acabó siendo muy valorada por los libros que escribió. Recorrió países y zonas nunca antes pisadas por los europeos. Estuvo en Tierra Santa, Turquía, Egipto, Islandia, Escandinava, Brasil, Tahití, China, India, Ceilán, Persia, Mesopotamia, Mosul, Singapur, Selvas de Borneo donde vivió con la tribu de los dayaks que se dedicaban a cortar cabezas y en Sumatra vivió con la tribu antropófaga de los bataks. Visitó California, Perú, escaló la cordillera de los Andes, remontó el Misisipí, llegó a Canadá, Nueva York. Murió 15 años después de comenzar sus viajes victima de un cáncer.

Conocí por primera vez la vida de Gertrude Bell (reflejada ahora en una peli de Nicole Kidman “Reina del desierto”). Nació en 1868, el mismo año que Alexandra David-Néel otra exploradora famosa de su época. Gertrude estudió historia moderna en la universidad de Oxford y tuvo que escuchar al deán de su universidad decir a las mujeres que allí estudiaban cosas como “Dios os hizo inferiores a nosotros y permaneceréis inferiores hasta el final de los tiempos”. Viajó por todo Oriente Próximo durante toda su vida, y vivió muchos años en Bagdad. Arqueóloga insaciable y contemporánea de Lawrence de Arabia, colaboró del lado de Inglaterra en la guerra contra el Imperio Otomano por su conocimiento en las tribus y geografía de la zona y en la posterior delimitación de Iraq y Transjordania como los nuevos países.

Aragats Armenia
Si no viajas, si dejas que los miedos te venzan nunca llegarás a sitios tan preciosos como este, el pico sur del Aragats, en Armenia a 3888m de altitud.

Y como ellas tantas otras, Alexandra David-Néel, Mary Kingsley, Isabel Eberhardt, Margaret Fountaine, Freya Stark, Isabella Bird, Marianne North, May Sheldon, Alexine Tinne entre otras muchas exploradoras, botánicas, arqueólogas y viajeras de otros siglos. Historias de mujeres apasionantes que no escucharon lo que sus contemporáneos decían y se lanzaron a vivir la vida que ellas querían, mujeres que se atrevieron a romper esquemas en una época en la que eso resultaba mucho más difícil que hoy en día.

Ellas nos abrieron las puertas, de alguna manera. Viajando lucharon a su manera por la igualdad, en unos tiempos en los que la igualdad de genero no era noticia ni algo por lo que las mujeres lucharan. Si ellas pudieron viajar en aquellos tiempo, ¡tú también puedes!.

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Marzo 2019

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2 thoughts on “Mujeres viajeras

  1. Dav

    Estupendo homenaje al dia la mujer ..lejos de topicos femeninos hoy dia pueblan masas ‘
    !! gran sentido Universal d Post

    1. Maria

      Fueron ellas las que viajando empezaron rompiendo los “tópicos femeninos” en una época en la que la mujer solo valía para estar en casa. Increíbles mujeres debieron de ser.

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